
Nueva York— Una organización mexicana de tráfico de cocaína empleó cuentas en Bank of America Corp. para ocultar dinero e invertir fondos provenientes de la droga en caballos estadounidenses de cuarto de milla, informó el Buró Federal de Investigaciones (FBI).
El mes pasado el FBI describió los presuntos vínculos entre los Zetas y Bank of America en un parte policial de 35 páginas presentado ante un tribunal federal localizado en Dallas, reportó The Wall Street Journal.
De acuerdo a Jason Preece, quien es agente del FBI, presuntamente un negocio de adquisición y venta de caballos usado para lavar dinero de drogas de los Zetas poseía cuentas en el banco con matriz en Charlotte, Carolina del Norte.
“El objetivo final del operativo de lavado de dinero era proporcionar a José Treviño activos aparentemente legítimos comprados y mantenidos mediante fondos obtenidos de manera ilegal”, estableció Preece en el documento.
Treviño, quien es ciudadano estadounidense, es hermano de Miguel Ángel Treviño Morales, el líder de los Zetas. El mes pasado, junto con 12 personas más, ambos fueron acusados por su presunta participación en una conspiración para lavar dinero de los Zetas a través de la compra, el entrenamiento, la crianza y las carreras de caballos americanos de cuarto de milla en Estados Unidos.
En el parte policial se describen alrededor de una docena de transacciones efectuadas desde diciembre del 2009 en las cuales se depositaron o retiraron más de 1.5 millones de dólares en dos cuentas del citado banco.
Se informó que Bank of America no es acusado de ningún delito y, citando palabras de personas familiarizadas con el caso, se estableció que la institución bancaria se encuentra cooperando.
“Contamos con robustos protocolos contra el lavado de dinero que acatan los requisitos regulatorios y legales”, dijo un vocero de Bank of America citado por el Wall Street Journal. “Cuando nos damos cuenta de la actividad sospechosa realizada por medio de cuentas de clientes, tomamos medidas inmediatas y la reportamos a las autoridades apropiadas”.
De acuerdo al documento, Miguel Treviño alardeaba ante otros lo fácil que era lavar dinero en el negocio de los caballos. Durante un periodo de dos años, los Zetas canalizaron aproximadamente un millón de dólares mensuales a la adquisición de caballos de cuarto de milla, los cuales se especializan en correr distancias cortas.
La publicación financiera cita las palabras de David Finn, quien de acuerdo al Journal es abogado de Treviño, diciendo ignorar la razón de que su cliente abriera las cuentas, pues Finn no ha podido hacer sus propias investigaciones.
Treviño es un “hombre de familia” sin antecedentes penales, añadió Finn. “Este caso tiene más que ver con los hermanos de mi cliente que con él”, dijo.